UN NIÑO CON BRAZALETE.

Llevar el brazalete del equipo es ser el capitán del mismo, es un privilegio y un honor que el entrenador o los jugadores de un equipo deciden concederle a alguien del grupo que, consideran, tiene las condiciones humanas y deportivas necesarias para ser su líder. Una cosa es ser un buen jugador de equipo, pero ser el capitán de uno es algo muy diferente. Los jugadores que la ejercen tienen la oportunidad de sentir el peso que implica las responsabilidades de una capitanía. El capitán de un equipo de fútbol no es uno más, es el jugador de referencia, el que ayuda al entrenador. Mantendrá conversaciones con los jugadores del equipo como si se tratara de su pandilla de amigos, y debe tener la confianza suficiente para aconsejarles. En la etapa juvenil es una especie de segundo entrenador, necesita confiar en sus compañeros para que ellos también confíen en él.

Al inicio de cada partido, es el encargado de participar en el sorteo de campos junto a los árbitros y el capitán del equipo contrario. Suele ser el único jugador en el campo con derecho a dirigirse al árbitro para hacer observaciones, pedir aclaraciones y firmar el acta del partido.

Algunos de los jugadores más importantes del mundo del fútbol, como es el caso de Casillas, Puyol, Cesc Fábregas, Maradona, Raúl, Fernando Torres, Mascherano, Totti, Del Piero, Gerrard, Van Persie, Terry, Lahm, Zanetti, Messi son o han sido capitanes de sus equipos.

CUALIDADES DEL CAPITÁN DEL EQUIPO.

El capitán ideal es aquel cuya personalidad y cualidades dentro y fuera del campo lo hacen valioso, querido y admirado por sus compañeros. El capitán es un líder para el equipo, debe apoyar no sólo a tus compañeros sino también al entrenador. Debe ser un ejemplo a seguir. Dado que es una figura de liderazgo, los otros miembros del equipo deben verlo como un modelo a seguir. Personalidad y responsabilidad deben ser cualidades indispensables para ser capitán de un equipo de fútbol. Generalmente estas cualidades las dará la veteranía y la experiencia.

Debe saber comunicarse con los jugadores durante el juego. Es importante para el equipo que sepa dar instrucciones a sus compañeros durante el partido y trate de corregir a sus compañeros en el momento oportuno. Hará cumplir las instrucciones y decisiones del árbitro, ayudando al colegiado a que el partido se desarrolle con normalidad.

El capitán de un equipo de fútbol puede que no sea el mejor jugador del equipo, pero tiene que saber cuándo debe empujar al equipo cuando esté en dificultades, saber qué hacer para ayudar y animar a su equipo a jugar mejor. El capitán es el responsable del comportamiento de sus jugadores dentro del campo de juego; debe concienciar a sus jugadores a que cumplan las reglas del juego y defenderlos ante los rivales.

Debe controlar el tiempo del partido, en todos los sentidos, sabiendo cuánto tiempo falta y la forma de jugar según el resultado. Siempre se mostrará con ánimo, jugando cada pelota con cabeza y con tesón y cada partido como si fuera el más importante.

El capitán es capitán siempre: en los entrenamientos, en las charlas, en el vestuario, en el calentamiento, en los viajes, en las celebraciones. Es el primero al servicio de sus compañeros. Es el primero en llegar, es el último en irse; es el que siempre está dispuesto a quedarse un rato más porque un compañero lo necesita, porque hay que aclarar algún problema o porque alguien necesita hablar con él, es el primero en tender la mano al rival. Debe preocuparse por sus compañeros enfermos o lesionados; llamarlos, visitarlos y estar al tanto de lo que necesiten. Debe ser humilde, dispuesto a servir a los demás, el que sirve de respaldo a todos sus compañeros.

El capitán no pertenece a una pandilla o grupo de la plantilla, pertenece a todos los miembros del equipo, estará con los más amigos, con los menos amigos, con los más nuevos del equipo, con los más veteranos, pero sobre todo, con los menos integrados al grupo. Todos sus compañeros deben sentir que su capitán los respalda, los considera, los respeta, y dará siempre la cara por ellos. Debe crear un clima de partido ya desde el vestuario, cuando el equipo comienza a cambiarse para jugar. En ese lugar y ese momento que sólo le pertenecen al equipo, genera un ambiente de concentración y de puesta a punto para hacer lo que más le gusta a todos: jugar un partido de fútbol. Animará uno por uno a sus compañeros, transmitiendo buenas sensaciones para que las cosas salgan bien y disfruten en el partido.

El capitán, en muchos casos, es la extensión del club tanto en el terreno de juego como el vestuario, por lo que, junto al técnico, es una figura básica para mantener la disciplina, concentración y buen ánimo de todo un grupo de jugadores. El papel de capitán es más responsabilidad que privilegio.

CÓMO ELEGIR AL CAPITÁN.

La elección del capitán le brinda la posibilidad al niño y al equipo, de expresar su opinión y al entrenador conocer las preferencias de sus componentes, sin embargo, la realización de este procedimiento tiene casi siempre, un carácter directo. Normalmente es el entrenador el que elige al capitán, sin consular con los miembros de la plantilla.

En este caso, las necesidades del equipo podrían carecer de la “democracia necesaria”. Si la elección del Capitán se realiza de una manera directa y no es aceptado por parte de los jugadores, entonces ya desde el principio puede surgir una situación incomoda, tanto para el equipo como para el Capitán. Si además de esto en este equipo existe otro líder, esta situación solo agravará las relaciones entre los jugadores, provocando la creación de grupos, disminuyendo la unión en el equipo.

Teniendo en cuenta todo esto, debemos decidir sin dudar, si el papel del capitán se realiza por elección o estas funciones las elige la plantilla y para un plazo determinado. Escoger el capitán de equipo, debe ser una tarea llevada a cabo de manera pensada y analizada porque se evitarán muchos conflictos en el grupo.

¿CAMBIAMOS DE CAPITÁN CADA PARTIDO?

En el fútbol base podemos decir que si, pues de esta manera todos los jugadores pasan por el rol de líder, ejerciendo sus funciones y asimilándolas. Como capitán, el jugador ejerce muchas cualidades que son muy positivas para el desarrollo de los niños y por lo tanto es algo que hay que fomentar desde pequeños. De esta manera también podremos ver desde pequeños que jugadores tienen verdaderas cualidades para ser buenos capitanes en el futuro.

Los entrenadores debemos tener muy en cuenta la figura del capitán. Un equipo sin un buen capitán no está en condiciones de mostrar todas sus posibilidades y estará menos capacitado para competir y alcanzar buenos resultados. Un equipo sin un capitán adecuado puede pasar a ser un grupo desunido y, por lo tanto, deja de ser un equipo como tal. El capitán es una figura indispensable en el esquema de cualquier equipo, pues es su principal representante en muchos aspectos.

Por eso cuando nuestros jugadores digan que quieren ser el capitán del equipo, les advertiremos que eso no consiste, solamente, en un niño con brazalete, es mucho más.

Pedro Meseguer Díez @pmeseguer

Entrenador Nacional de Fútbol

 

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