LA MANO DE COE. UNA HISTORIA DE SUPERACIÓN.

Wiston Coe, el portero manco, se ha ganado mi admiración y un pequeño rincón en la historia del fútbol.

Wiston Coe, hijo del Almirante Coe, de origen irlandés llego a Argentina a finales del siglo XIX. En aquella época, la gran parte de los marineros británicos que llegaban a Argentina, pasaban sus horas libres practicando el por aquel entonces llamado “foot-ball”. Y Wiston, hijo de marinero no iba a ser una excepción. En Argentina la mayoría de equipos fueron fundados por ingleses y ya se empezaban a crear pequeños campeonatos. Los campos eran de tierra, solían estar alejados de los núcleos urbanos, pero esto no impedía que la gente acudiera en gran número.

Coe jugaba en el Barracas Atlethic (equipo de aristócratas británicos), que tenia una gran rivalidad con Estudiantes de Buenos Aires y Alumni, grandes equipos en el fútbol semi-amateur de aquella época. El 11 de agosto de 1906, se enfrentaban a Estudiantes de Buenos Aires, pero se encontraron con un contratiempo, su portero titular había sido fichado a última hora por el Alumni. No tenían portero, decidieron que un jugador de campo se pusiera bajo palos, pero nadie se decidía, hasta que Coe dio un paso al frente y dijo: lo haré yo. Hasta aquí todo normal, pero a Coe le faltaba un brazo, lo había perdido en un accidente laboral.

La gente, al llegar al campo se sorprendía al ver a Coe en la portería, el era conocido por sus habilidades ofensivas, pero nadie se lo imaginaba de portero y mucho menos con su deficiencia. Barracas Atlethic perdió 2-1, pero hubo un jugador que destaco por encima del resto: “Wiston Coe”. Incluso la prensa del momento, no dudo en alabar la gran actuación del improvisado portero. El siguiente partido del Barracas Atlethic, fue contra el Alumni, nuestro héroe volvió a defender la portería y su equipo sufrió una abultada derrota 1-5. Las crónicas de aquel partido ensalzan la figura de Coe, argumentando que de no ser por el, la derrota hubiera sido mas abultada.

Aun tuvo otra oportunidad de ponerse bajo palos, en esta ocasión, defendiendo los colores de otro equipo, el Reformer deCampana. Se enfrentaban a un rival complicado, el Barracas de Buenos Aires y de nuevo con adversidades, en esta ocasión a su equipo le faltaban 3 jugadores para completar el 11. Con 7 jugadores de campo y Coe en la portería, la cosa no pintaba bien, como así fue, sufrieron una abultada derrota 11-0. Una vez más, Coe fue el héroe del partido, arrancando los aplausos del publico rival con sus grandes intervenciones, las crónicas destacaron su gran agilidad y sus felinas estiradas para volar de palo a palo.

Como cuentan las hemerotecas, con tan solo 3 partidos, Coe se gano la admiración de los aficionados al fútbol en Argentina, con una sola mano tuvo el valor de ponerse bajo palos.

Los que lo vieron jugar destacan su gran agilidad, sus estiradas de poste a poste y recuerdan que volaba tan ligero como un aeroplano. También se dice que el día que decidió defender una portería por 1ª vez, bromeo con sus compañeros diciendo: ” Les echo una mano compañeros…Dos no puedo”.

Esta es la historia de un tipo que se ganó el corazón de los aficionados al fútbol en Argentina allá por el 1900. A todos nos vienen a la memoria grandes porteros que han pasado a las historia: Iribar “el chopo”, Ricardo Zamora, Ramallets, Yashin “ la araña negra”, el británico Gordon Banks, Jan Marie Paff etc… con este artículo, quería hacerle un pequeño homenaje a este héroe del fútbol y con ello tenga su pequeño rincón en el recuerdo de los que lo leáis.

 Miguel Ángel García “Aroca”@m_aroca14

La Soledad del Entrenador @SEntrenador

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