HABLAR EN EL CAMPO.

HABLAR EN EL CAMPO

Entrenamiento tras entrenamiento intentamos corregir a nuestros jugadores errores técnicos y tácticos que les ayuden a mejorar, pero acostumbramos a olvidarnos de trabajar un aspecto que será de gran utilidad en el momento que el balón se ponga en juego.Durante los partidos podemos observar que los jugadores intercambian opiniones, se gritan, se avisan e incluso discuten. En resumen, es evidente que una de las armas que poseen dentro del campo es la comunicación. Es un elemento que podrá solventar muchas de las situaciones que se nos presentan en el campo, por lo que como entrenadores debemos fomentarla para el beneficio del grupo.

¿CÓMO ENTRENAREMOS?

Las sesiones de entrenamiento son el escenario ideal para trabajar este aspecto. En todos los ejercicios que realizaremos, independientemente de que sean técnicos, tácticos o de sistema, los jugadores deben ser conscientes de la necesidad de comunicarse con el único objetivo de facilitarse y facilitarle a los compañeros el trabajo.

Os mostraré un ejemplo. Durante un ejercicio de pase observamos constantes errores por parte de nuestros jugadores y lo primero que corregiremos es la posición del cuerpo, superficie de contacto, etc., pero además de esas correcciones deberemos hacer saber a los jugadores que previamente a la recepción del balón deberán informar al compañero cómo y dónde quieren recibirlo, permitiendo al jugador en posesión del esférico asimilar toda la información y, de esta forma, ejecutar la acción correctamente.

Es corriente que algunos equipos inventen palabras o expresiones que todos ellos conocerán para informar al poseedor del balón de que se encuentran libres o bien que van a iniciar un desmarque. Se trata de una estrategia que bien trabajada puede ayudar al equipo a crear unos automatismos que ayudarán a la hora de tomar decisiones por parte de los jugadores, al reducir el número de opciones y estar familiarizados con algunos de los posibles movimientos que realizarán sus compañeros.

HABLAR EN EL CAMPO PARTIDOS

Será durante los encuentros donde la comunicación pase a ser necesaria e imprescindible. Son muchísimas las ocasiones en las que el jugador que recibe el balón desconozca por completo la posición de los adversarios y los jugadores con mejor visión del espacio y oponentes deberán guiarlo para que no se produzca la pérdida.

Nos encontraremos con situaciones en que la comunicación será correcta, aunque la elección del poseedor del balón no sea la mejor opción, siendo complicado para el receptor mantener la posesión del esférico. Estas acciones deberemos anotarlas para corregirlas durante la semana, ya que el jugador advierte pero no prevé lo que sucederá escasos segundos después de haberse desprendido de la pelota.

Los jugadores que ocupen posiciones defensivas deberán ser auténticos referentes y liderarán al equipo en este aspecto, ya que desde su situación tienen una visión general del terreno de juego. No quisiera olvidarme de la figura del portero, que en los partidos debe ser una pieza clave que aporte al grupo las instrucciones necesarias. Por esa razón será importante contar con guardametas con grandes capacidades de liderazgo y comunicación que ayuden al equipo a organizarse defensiva y ofensivamente.

Hay jugadores que pese a tener grandes carencias técnicas son muy útiles dentro del terreno de juego porque ayudan a ordenar a sus compañeros y a corregir aquellas situaciones que puedan constituir un riesgo para el equipo. Hay multitud de ocasiones en las que el futbolista no podrá llegar físicamente, pero su mensaje o advertencia permitirá a otro compañero realizar la acción en beneficio del conjunto.

DISCUSIONES

También nos encontraremos comunicación negativa durante los partidos y entrenamientos, que puede generar tensiones y problemas durante el juego que acostumbran a solucionarse al final de la sesión o el encuentro, pero que pueden perjudicar la dinámica del grupo. Un gesto de desaprobación o una mala cara son elementos suficientes para iniciar un conflicto que con los jugadores a 180 pulsaciones puede acabar con un enfrentamiento mayor que puede poner en riesgo los objetivos.

Estas reacciones negativas entran dentro de la normalidad y debemos aceptarlas con naturalidad, aunque no permitirlas, ya que pueden pasar de ser algo puntual a convertirse en una situación repetitiva que provoque la ruptura del vestuario. El entrenador, en el momento que identifica este tipo de actitudes, deberá buscar una solución por el beneficio individual del jugador y del colectivo, ya que se corre el riesgo de que el posible pasotismo del técnico sea interpretado por los jugadores como una muestra de aprobación hacia ese tipo de actitudes, creando un precedente que nos acompañará durante toda la temporada.

En el fútbol, como en cualquier otro deporte de equipo, es evidente que es importante la mejora técnica y táctica de los profesionales, pero mantener un ambiente sano, competitivo y donde el buen rollo esté presente en todo momento es lo que te permitirá hacer de una buena plantilla un equipo campeón. ¿Estamos de acuerdo?

Enrique Durán @e_duran_diaz

Director Técnico de fútbol base de los Mamelodi Sundowns de Sudáfrica.

Anteriormente fue Coordinador de la FCB Escola.

La Soledad del Entrenador @SEntrenador

Deja un comentario