Conócenos primero.

CONÓCENOS PRIMERO

La mentalidad en el fútbol es igual o más importante que las cualidades físicas o técnicas de los jugadores.Por eso, lo primero que tiene que hacer un entrenador de fútbol base es conocer a los niños.

Esa frase de “a todos los niños hay que tratarles igual” es 50% verdad, claro que tenemos que valorar el esfuerzo, exigirles que lo intenten, que entrenen bien, que no falten a entrenar etc., pero CADA NIÑO ES DIFERENTE.

Los entrenadores tienen que pensar que son un icono para los niños, son las personas que les enseñan lo que más les gusta, muchas veces les hacen más caso que a los propios padres.

Cuantas veces habréis oído eso de… “pues mi entrenador me ha dicho que coma bien, que me porte bien etc.” y lo tengo que hacer y la madre contesta “cuando te lo digo yo ni caso, pero ahora que tu entrenador te lo dice sí, no? O la frase de un padre “míster dile al niño que se ponga la chaqueta que hace frio y a mí no me hace caso”

Cada entrenador debe obligarse a conocer a TODOS los niños y no solo futbolísticamente hablando, debe conocer su situación familiar (padres separados, pequeño o mayor de la familia…) como va en los estudios, un poco sobre sus actividades extraescolares, horarios y cualquier pregunta que nos pueda ayudar a comprender mejor al niño.

Alguno se preguntará ¿Y para que me va a interesar a mí saber eso?

El rendimiento de un jugador depende mucho de su entorno, todo el mundo conoce casos de niños con una proyección impresionante y que en ese mismo año empieza a bloquearse, más de una vez podríamos ayudar a ese niño hablando con él, puede que se meta presión él solo o su padre forofo, que no esté a gusto con compañeros, colegio nuevo…mil razones por las que nos vamos a interesar para desbloquear y aumentar su rendimiento.

Tenemos otra cosa muy importante que aprender y valorar, no todos los niños soportan presión de un entrenador, hay niños que si no les exigen más, se conforman con dar la mitad, necesitan que les “piquen” y les pongan nuevos retos, otros niños se vienen abajo cuando alguien les recrimina una acción del juego.

Muchas veces tampoco valoramos el esfuerzo, por ejemplo con niños que juegan en un sitio que no es su preferido, son niños, darles alegrías en entrenamientos o en partidos.

Y no penséis que los que juegan de titulares están bien, siempre se puede mejorar y mentalmente también, podéis pensar que están bien y eso hará que no saquen todo el potencial que tienen dentro.

Pregúntate una cosa, Si tú fueses él niño, ¿no te gustaría que tu entrenador hablase contigo de vez en cuando para saber que tal estás y sentir que te puede ayudar y se interesa?

Por eso entrenar es fácil, pero ser buen entrenador es muy difícil, lo más importante es ayudar al niño, no los títulos o el currículum que un entrenador tenga.

@santimoreda

La Soledad del Entrenador @SEntrenador

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