CON LAS DOS PIERNAS.

Todas las acciones que es capaz de desarrollar un jugador de fútbol, dominando y dirigiendo el balón, con todas las superficies de contacto se llama técnica. Que el niño la domine es el objetivo fundamental del educador en este deporte. Casi todos los grandes jugadores son conocidos por tener un gran manejo del balón. Esta relación con la pelota sólo puede lograrse con muchas horas de práctica y entrenamiento, ya sea en la calle o en las instalaciones deportivas.

Es fundamental trabajar a fondo la técnica individual en el fútbol, ya que si bien el niño mejor dotado parte con unas aptitudes innatas, no es menos cierto que la técnica de los mejores jugadores se consigue también a base de fuerza de voluntad y muchas horas de dedicación. Cada jugador progresara más o menos, según sus dotes naturales pero también según su constancia y esfuerzo.

Recepción y control del balón, conducción, regates, fintas, pases y tiros son actuaciones que un buen jugador de fútbol debe dominar en cualquiera de sus actuaciones. Por lo tanto, al trabajar el aspecto técnico con los niños, en las sesiones de entrenamiento no debemos olvidar nunca utilizar las dos piernas.

El ambidiestrismo.

A las personas que utilizan las dos extremidades las denominamos ambidiestras y ser un futbolista ambidiestro es una cualidad excepcional. Quizás, los más vistosos son aquellos que son capaces de chutar a puerta o lanzar una falta igualmente con una pierna que con la otra. Pero, lo que más enriquece al jugador es la capacidad de conducir o de controlar un balón con cualquiera de los dos pies. En el caso del fútbol sabido es de la existencia de una gran dificultad de adaptación y que obedece, a que se precisa de un periodo de formación y perfeccionamiento del juego muy largo y complejo, de ahí que no abunden ejemplos de futbolistas de primer nivel que puedan presumir de manejar ambas piernas a la perfección. Solo tres jugadores de la plantilla del Fútbol Club Barcelona se pueden calificar como ambidiestros, Adriano, Pedro y Villa. En el Real Madrid alguno más, Higüaín, Arbeloa, Sergio Ramos y Xabi Alonso. Números demasiado pobres para los dos clubes más importantes del mundo, que aspiran a ganar todos los títulos. Es sorprendente este dato, siendo esta una cualidad que da al jugador un abanico enorme de posibilidades en su juego.

A los jugadores profesionales se les debiera exigir que fueran capaces de utilizar ambas piernas en cualquier situación de partido con solvencia.Es básico en el fútbol actual, ya que te permite variar el esquema y el funcionamiento del equipo sin cambiar de jugador.

Mejores jugadores.

Sobre este tema los entendidos piensan de diferente manera y como debemos enseñar al niño esta habilidad. Unos dicen que es mejor dejar al joven que juegue con la pierna más cómoda, otros piensan que el niño conoce esta cualidad desde que el futbolista es niño, que es innata. Incluso los que piensan que los ambidiestros son principalmente defensas, ya que encuentras muchas soluciones a situaciones complicadas que se dan a cada partido, que los delanteros son especialistas, y ya saben qué deben hacer para sacar provecho a su pierna buena. El caso de Messi, que puede jugar en el puesto que quiera de la delantera, solo hay uno, si eres un crack, como el argentino, ser ambidiestro no es importante.

Si queremos que los niños de hoy tengan mayores oportunidades, lo ideal sería ayudarles a ser ambidiestros. Las investigaciones que se están llevando a cabo en el plano pedagógico se dirigen a que es importante que los niños aprendan a dominar bien las dos piernas, debido a que la utilización de los hemisferios cerebrales sería mucho mejor aprovechada si se entrenan las acciones con ambas extremidades.

En el fútbol, aquellos capaces de utilizar ambos pies están en condiciones de aportar a la técnica individual un plus, un añadido que los mejora. Todo aquel jugador que domine esta técnica, estará en clara ventaja sobre sus rivales y será muy difícil de marcarlo y neutralizarlo, ya que poseerá un gran dominio de la pelota y podrá generar grandes problemas a los adversarios.

No debemos pretender que el niño en su aprendizaje logre manejar las dos piernas de igual forma, pero si que pueda salir de situaciones complicadas con ambas extremidades, con la menor dificultad posible dominando el balón. Si acostumbramos a los niños en todos los ejercicios que practiquemos a que utilicen las dos partes de su cuerpo lograremos mejores jugadores.

Oímos en cada partido a los niños justificar su mal golpeo razonando que el balón le cayó en la pierna mala. Con una programación adecuada, donde incluyamos la utilización de ambas piernas, esta excusa no la oiremos más. Por lo tanto insistamos a nuestros jugadores, en nuestro día a día de trabajo, a que jueguen con las dos piernas.

Pedro Meseguer Díez @pmeseguer

Entrenador Nacional de Fútbol